Desde otro punto de vista: James Blake – James Blake

James Blake – James Blake (2011)
Elisa: No está nada mal este álbum. Reconozco mi ignorancia en música alternativa, no sé definir el tipo de música que escucho, me gusta, o no me gusta y me recuerda ciertos ritmos, pero no sé ponerle el nombre adecuado. En este caso, para mí, James Blake es una mezcla de soul, blues, tintes de gospel y música electrónica.
Me gusta la voz de James Blake, mezcla de potencia, fuerza, dulzura y desgarro. Sin embargo, no logro escucharla, apreciarla del todo bien a excepción del tema ‘Measurements’, que me parece maravilloso. En el resto, casi en la mayoría, demasiada distorsión en la voz para mi gusto, lo que hace que no pueda apreciar en su totalidad el don que tiene este chico.
Me han gustado ‘Lindisfarne II’, ‘Limit to Your Love’, ‘Why Don’t You Call Me’,… Pero necesitaré escuchar más veces este álbum para entender que la distorsión forzada forma parte de la riqueza de su música.
Esther: Me parece adecuado avisaros de que el disco de esta semana no es fácil. Seguramente, en las primeras escuchas parece denso, pero dadle algunas oportunidades.
Se presenta como una mezcla extraña de soul, electrónica y pop, este disco si algo es, es intimista y minimal. Lo escucho y tengo la sensación de que James Blake se ha dedicado a poner cada uno de los sonidos en su sitio, buscando la perfección sonora en cada una de sus notas. Todo esto queda, además, adornado con una voz casi arrastrada la mayoría de las ocasiones, lo que les aporta una nota de tragedia casi barroca.
En medio de todo esto, sin embargo, aparece la fabulosa versión soultrónica del tema de Feist, ‘Limit to Your Love’, que me recuerda a los Portishead de Dummy. Una canción de 10, que pasa a mi lista de temas favoritos.
Este James Blake está, para mí, a medio camino entre los falsetes de Bon Iver y los sonidos atmosféricos que The xx son capaces de crear. Hablo de dos de mis músicos favoritos, de manera que este álbum me lo quedo, para seguir dándole escuchas y apreciar los matices sonoros, que son muchos, que este jovencísimo (sólo tiene unos bonitos 23 años) James Blake crea.
Jordina: Portada sugerente, contenido decepcionante. Un mundo de contradicciones se junta en este álbum. Canciones tristes pero, a su vez suaves y bonitas, con otras insoportablemente pesadas.
Además de curiosidades, como ‘I Mind’, que es ideal para practicar danza del vientre, y que hacia media canción aparece un aspirador (min 1:30) que te deja descansar unos segundos para luego seguir bailando, con más ganas aún.
Este tipo de electrónica es rara, parece que se cuelen bichos en los micrófonos y estén zumbando durante toda la grabación. ¡Ah! Y sin olvidar la voz en falsete que, como ya sabéis, tanto me gusta.
Lo peor, los gritos de auxilio que se oyen cada 20 segundos en ‘To Care (Like You)’. Y lo mejor, los ritmos de ‘Lindisfarne II’.
Lluís: James Blake es el primer largo del mismo James Blake. Tras varios EPés se decidió a sacar una excelente carta de presentación. A sus tiernos 23 años, sobrecoge el alma que transmite a sus composiciones. Su estilo propio está cargado de ambientación, sintetizadores, reverb, una voz fantasmagórica, todo ello aderezado con ecos y deformado con filtros; muy innovador, íntimo, con canciones capaces de estremecer al más pintado.
Resulta difícil sacar un título que resuma el álbum, todas las canciones resultan únicas a medida que se las escucha, aunque ‘Unluck’, por ser su presentación y la entrada a su mundo de ambientación espiritual (podría decir que en eso se acerca a una especie de soul blanco); ‘Lindisfarne I’, frágil e indecisa toma fuerza y cuerpo en ‘Lindisfarne II’ en una fusión muy acertada; ‘To Care (Like You)’ temblorosa y nostálgica, ‘Limit to Your Love’, empieza con un piano sencillo, como podría hacerlo Alicia Keys y lo combina con sintetizadores graves que le dan un ambiente oscuro y triste; y ‘I Never Learnt to Share’ y su melodía de menos a más hasta su final psicodélico lleno de sintetizadores, cada uno con su historia, acompañan una letra que repite para sí: “My brother and my sister don’t speak to me, but I don’t blame them”.
El disco es espectacular, pero en especial, esas me hacen temblar al escucharlas en casa, acostado y cuando todo está oscuro. Es un estilo original y muy peculiar, puede parecer algo vacío y roto al principio, pero en poco tiempo, como me pasó a mi, te atrapa en su mundo de ecos fantasmales.
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Y estas son las cuatro opiniones de esta semana. Recordad que el lunes que viene habrá nueva entrada, en la que ellos cuatro mostrarán sus opiniones sobre el disco Django Django de Django Django, ganador en la encuesta de la semana pasada. A continuación, podéis votar el disco que queréis que comenten nuestros colaboradores el próximo lunes 9 de julio (y, además, en la casilla “Other” podéis sugerir otro disco que os gustaría que se comentara en esta sección y nosotros tomaremos nota). El plazo de votación estará abierto hasta el lunes 2 de julio a las 20.00h.




